Palacio Legislativo de San Lázaro, 22 de agosto de 2017        

Posicionamiento    


PARTICIPACIÓN DEL DIPUTADO VIDAL LLERENAS, DURANTE LA REUNIÓN DE TRABAJO DE

LA TERCERA COMISIÓN DE LA COMISIÓN PERMANENTE CON EL SECRETARIO DE COMUNICACIONES

Y TRANSPORTES, GERARDO RUIZ ESPARZA, CON MOTIVO DEL CASO DEL “SOCAVÓN” EN EL PASO EXPRESS.

Primera intervención

A ver, primero creo que hay varios temas aquí y que habría que aclarar. El primero es el tema de estas grandes empresas que sólo ellas obtienen grandes contratos. Por cierto, se dice que en este tema de Aldesa el apellido Del Mazo aparece constantemente.

Pero también lo que se dice es que hay un procedimiento por medio del cual se descalifican a las empresas, que se dice que no cumplen con ciertas calificaciones que se les ponen. En el caso del Paso Express famoso, de 23 empresas que participan sólo dos pasan esta prueba.




Entonces hay un sistema de requisitos que, evidentemente, no están haciendo que las mejores empresas sean las que queden, pero que de alguna manera permite seleccionar a las que gusten y generalmente son estas grandes empresas, muchas de ellas españolas, otras mexicanas, siempre relacionadas con estos apellidos, en este caso el apellido Del Mazo.

En el Tren Suburbano pasó lo mismo y sólo una empresa fue calificada técnicamente como solvente.

Secretario, el punto es que esto no fue un accidente; no estamos hablando de eso. Aquí falló la supervisión; aquí falló hacer caso a una empresa de coordinación, que había recomendado un hacer un “embodedamiento” en la alcantarilla. Es decir, es un problema que se detectó y no se actuó.

Por cierto, por qué hacer un túnel si ya se había recomendado la bóveda. A lo mejor ahí pues hay un negocio más. Es decir, no es un accidente. Es algo que se había detectado. No se hizo a tiempo, ni tampoco se supervisó que no hubiera la basura de la propia obra. Entonces, son dos muertes en donde hay responsables. No hablemos de un accidente, pero sí hablemos de situaciones que se habían detectado y que no se corrigieron.

Pregunto cuántas veces fue a la obra el Director de los Centros SCT, que es una persona directamente a su cargo. ¿Es verdad que fue dos veces, nada más? Porque eso dicen los reportes periodísticos que se tienen. Si es así, hubo una negligencia muy grave de parte de alguien que directamente depende de su oficina.

Es interesante cómo usted dice que no le importa que le hagan auditorías; que le ayudan. Eso es interesante porque me da la impresión que hace caso omiso de las mismas. Cuando yo vi el tema del socavón, hice lo primero que creo que es correcto hacer: ver qué auditó la Auditoría Superior de la Federación al respecto.

Y me encontré, obviamente, el Informe 2015 en donde, a diferencia de la mayoría de los informes de Auditoría, dice que no se cumplieron las disposiciones legales y normativas aplicables. Normalmente, en una auditoría se dice: “se cumplieron” y se ponen las excepciones.

En el caso del socavón, dice: “no se cumplieron” y se ponen todas las razones. No se cercioró el cumplimiento de la entrega de la póliza; se autorizaron pagos no justificados; se pagaron sin verificar distintos montos, y uno muy importante: se instruyó a la contratista modificaciones al proyecto original, sin contar con la aprobación y autorización de las áreas responsables de la realización.

Es decir, se hicieron distintos cambios en el Proyecto Ejecutivo de la Obra, de distintos materiales y la propia Auditoría Superior de la Federación dice que esto iba a generar problemas en la funcionalidad de la obra. Esto lo dijo la Auditoría en 2015. Yo supongo que ustedes no leyeron la auditoría, o qué pasó. Porque la auditoría señala esto.

Señala problemas muy serios en la supervisión; señala pagos a supervisores, sin que se haya acreditado que hicieron la supervisión; señala cambios en los materiales que no estaban en el Proyecto Ejecutivo, y no se justificaron. Es decir, no solamente hubo una empresa que dijo que había un problema. La Auditoría Superior de la Federación dijo que había un problema, y que en general ustedes no cumplieron la ley en este caso.

Entonces, a mí me parece algo gravísimo, porque no nuestra instancia de detectar irregularidades no sirvió para nada en ese caso. Usted dijo algo que me parece que puede quedar en la historia de la vida política de este país, que es que los precios de las obras se modifican para bien.

Por ejemplo, el costo de la obra del aeropuerto, que uno lo puede verificar en los informes de la Secretaría de Hacienda, pues se ha cambiado para bien, espero yo, de 145 mil millones de pesos a 180 mil millones de pesos. Espero que para bien vayamos a gastar 80 mil millones de pesos más en el aeropuerto.

Espero que para bien, el precio del Tren Interurbano Toluca-Ciudad de México se haya modificado de 21 mil millones de pesos en 2014 a 42 mil millones de pesos en 2015, a 46 mil millones de pesos en 2016 y a 48 mil millones de pesos en 2017, de los cuales sólo se han ejercido 24 mil. Quién sabe cuándo se va a acabar el tren México-Toluca. Para bien se dobló el precio del tren en México. Es decir, la costumbre en su Secretaría es que se incremente todo el tiempo el precio de las obras.

En el tema de transparencia, distintas organizaciones han señalado problemas serios. En el caso del socavón no hay información de la administración de los contratos. En el caso del aeropuerto, no hay información ni de la emisión de los contratos, ni de los convenios de modificación. Es decir, hay un problema muy serio de transparencia en su Secretaría.

Por cierto, la inversión directa del Gobierno Federal pasó de 509 mil millones de pesos en 2014 a 342 mil en 2017; es decir, gastamos más o menos 150 mil millones de pesos menos en obra pública en este país. Yo no entiendo cómo así se pueden cumplir con las metas.

Secretario, sí importa que haya un responsable político en este caso. Me temo que usted tiene que renunciar. O sea, los responsables políticos son importantes porque en los tramos de supervisión en este tema, usted falló; fallaron sus responsables directos. Era una obra emblemática, era una obra en la que usted tuvo que estar al pendiente y, claramente, no lo estuvo.

Usted le hace un flaco favor al Presidente de la República al no renunciar. Ya se lo hizo con el caso del tren a Querétaro, donde estaba implicada la empresa HIGA y ya sabemos todo lo que pasó. Usted, lo siento, tiene que renunciar, o díganos quiénes son los funcionarios públicos que usted señala como responsables. Usted dice que hay responsables; cuáles son esos nombres.

Yo no entiendo cómo usted va a seguir teniendo legitimidad como Secretario de Comunicaciones y Transportes ante esto. Los que estamos en la arena pública, de repente tenemos que saber que hay momentos que lo mejor es renunciar porque no cumplimos nuestro trabajo y tenemos que servir como responsables políticos. Ojalá usted rectifique, le haga un servicio al país y presente su renuncia.

Gracias.

Segunda intervención

En el tema del aeropuerto se ha revisado la página y no están cómo el proyecto avanza, cómo aumentan los presupuestos, cómo están los plazos y cómo el contrato se modifica, que son las dudas importantes que hay en el aeropuerto. Ya la Auditoría Superior también ha señalado varias cosas de esto. Pero esto es lo que no se está encontrando, cuando hubo una propuesta, una promesa, de hacer licitaciones abiertas.

Yo me refería no al Director del Centro SCT en Morelos, sino al coordinador de los centros, que es quien tendría que estar en contacto y, según la información que tenemos, y la ha señalado (inaudible) dos veces, es el nivel de supervisión y control que tiene la Secretaría sobre las obras que realiza.

Por cierto, sería bueno preguntarle a la Secretaría de la Función Pública, que nos dé la opinión, sobre si el criterio de la cercanía de los delegados con los gobernadores, es un criterio adecuado que deben seguir los funcionarios públicos cuando los designan.

Yo retomaría una vieja propuesta del PRI, que hizo cuando era oposición, que era que ya no hubiera delegados, por ejemplo. Creo que sería una propuesta valiosa a retomar. Fue una propuesta en ese momento del diputado Penchyna que creo que podemos retomar.

El problema con el tema de la Auditoría Superior es que si bien es una auditoría administrativa y no de desempeño, señala problemas de desempeño muy temprano como, por ejemplo, problemas de pago que no se hizo. Pago de drenaje que no se hizo; eso dice la Auditoría; cambio de materiales; efectivamente, cambio en el proyecto original, pero sin justificación.

Entonces no es un tema de solventar las observaciones que hizo la Auditoría, y que seguramente está en un proceso de solventación, sino que lo que hizo la Auditoría fue detectar irregularidades que eventualmente iban a llevar a problemas muy serios. Por eso, de manera inusual, la Auditoría sí califica que no se cumplieron con los procedimientos legales. Es lo que dice.

Insisto: el 90 por ciento de las autoridades dicen otra cosa. Dicen: “se cumplieron los procedimientos legales, salvo tal y tal cosa”. Esta dice: “no se cumplieron los procedimientos legales, por tal y tal cosa”. Porque cambiaron los materiales; porque cambiaron el proyecto; porque se pagó supervisión mal; porque hay ahí un pago de (inaudible) que no se entiende; porque hay una póliza que no se pagó a tiempo. Es de verdad un cúmulo impresionante de irregularidades que se encuentra en este caso.

Por cierto, hay una discusión de una Ley de Obras en el Senado que ojalá se haga con un esquema de parlamento abierto y esto se pueda mejorar y no se quiera hacer ahí en lo “oscurito”. Eso será interesante y podrá cambiar muchas cosas.

Mi punto es: había una autoridad, que es parte de este Congreso, que es la Auditoría Superior de la Federación, que encontró irregularidades muy serias en esta obra y se hizo caso omiso de los mismos y alguien tiene que hacerse responsable de esto. Yo lamento, Secretario, que no quiera usted asumir la responsabilidad política del caso y entonces dejar que sea el Presidente, o no sé quién lo asuma.

Los secretarios están para eso y para asumir responsabilidades políticas. Usted no cumplió su responsabilidad administrativa de supervisar adecuadamente una obra paradigmática del Gobierno de la República y pues insisto en que flaco favor le hace al Gobierno de la República.

Gracias.